Este es el blog de Fer, un blog cargado de romanticismo, sueños, pasión y sentimientos

Soy Fer, un chico tranquilo, algo tímido, moreno y con muchas ilusiones en la vida. Soy bohemio, romántico y soñador y me encantan los finales felices. Me gusta el fútbol, el tenis, la música romántica, ir al cine, las chicas guapas, etc

miércoles, 21 de junio de 2006

un concierto para la historia

Martes, 20 de junio, 22:30 de la noche, el Amilivia lleno por completo, 20.000 personas esperando, mirando hacia el escenario, esperando a que saliera. Chica, baja, rubia rizosa, de ojos claros, 29 añitos, natural de Barranquilla (Colombia). Al salir al escenario, los focos iluminaron su bonita figura, mi corazón y el de las más de 20.000 almas allí citadas empezó a palpitar a un rizmo agigantado, la diva ya estaba en el escenario. Gritos de ¡Shakira, Shakira! Me quedé paralizado, de mi boca salió un grito seco ¡Guapaaa! y depués ¡Esa rubia! Después la peña empezó a vibrar con la primera canción y así con todas las demás.. ¡fue increible! León y sus gentes estaban viviendo un hito histórico musicalmente hablando, para mí solo igualado por el gran concierto organizado dos años atrás en el Área deportiva de Puente Castro por el gran grupó Maná. Para mí lo mejor que ha pasado por León y en eso que en esta ciudad, la ciudad más bonita del mundo, han pasado muchos y muy buenos grupos de música.

Volviendo ha Shakira, me encantaron muchas canciones pero me quedo con la de "bruta ciega sordomuda...", la de "estoy a tus pies", la de "estoy aqui" la de "Será será" y por su puesto la de "la tortura". Su movimiento, sobretodo en esta última canción me enamoró, cada minuto de concierto que pasaba era como un sueño, realmente increible, ese movimiento de su suave y contorneado cuerpo, llevando al mismo ritmo todo su cuerpo empezando por sus pechos y su ombligo y terminando por sus piernas y trasero. Era un ritmo que muy pocas chicas pueden hacer, un ritmo rápido, suave, sen sual, electrizante....

Shakira, me vuelves loquito..., eres el sueño inalcanzable de cualquier chico de mi edad, ese "sueño inalcanzable" de la canción de Camela. Viva la diva de Barranquilla, viva Colombia, y el viva el arte de esta gran mujer

¡Hasta la próxima querida Shakira!

jueves, 15 de junio de 2006

...y se hizo justicia ¡He aprobado!

Pues sí, si hace apenas tres meses abría un post titulado "el amargo sabor de la injusticia" hoy lo abro de manera muy distinta. He aprobado y con nota. Estoy que hecho saltos. He acabado el módulo, tengo un título y ahora la vida sigue, en enero después de prácticas Dios dirá. Gracias a mi familia y a mis buenos amigos, en este post y en este día tan grande también estáis vosotros, porque habéis puesto vuestro granito de arena. De nuevo gracias. Ahora puedo decir que soy feliz y puedo respirar trankilo. ¡¡Sííííí!!

lunes, 5 de junio de 2006

Vidas Paralelas

Dos grandes amigos muy iguales, pero a la vez muy diferentes.

Sus caminos se encontraron en un partido de Baloncesto, y desde ese día sus vidas fueron uña y carne. Más que amigos, fueron como dos hermanos, de los cuales Pedro ejercía de hermano mayor, tanto por edad como por las circunstancias de la vida misma, mientras que Juan, era el pequeño, le pedía consejos, ayudas para seguir su camino, puesto que en la mayoría de los casos Pedro ya había pasado, por donde había de hacerlo Juan.

Eran dos personas que se dejaban llevar por las inquietudes, alegrías y descalabros de su vida amorosa y estudiantil, sus temas estrella de conversación. Sólo pensaban en tener un futuro prometedor, al lado de los suyos, un buen trabajo, y ser felices con su familia, sus hijos y la mujer que amaban.

Pedro habia ido por el mundo de la ciencia, la biología más en concreto, mientras que Juan había ido, por la ciencia de las máquinas del siglo XXI, osea la informática.

Sus vidas tenían tantas coincidencias, que hasta los examenes que decidían sus futuros profesionales tenían la misma fecha. Era el tiempo de asentar la cabeza, centrarse en buscar un futuro prometedor, y no dejarse llevar por la dejadez. Eso Pedro lo sabía poner muy bien en práctica, mientras que juan se dejaba llevar por la teoría pero nunca lo llevaba a la práctica como quisiera.

El amor era otra historia, mas que una historia, una palabra que a la vez sonaba, amarga y triste, a la vez alegre y dulce. Dos románticos, cada uno con su forma de ser pero dos románticos al fin. Pedro era un gran seductor que seducía a las mujeres con su mirada, y sus palabras y gestos terminaban por enamorarla. No había mujer que se le resistiera. Juan, al contrario, era muy tímido e introvertido en ese tema, que a pesar de ser muy abierto con sus colegas, delante de una mujer, era incapaz de mostrar sus sentimientos. Sentía envidia sana, que podía traducirse en celos de su amigo Pedro. Siempre creía que su vida era color de rosa hasta que Pedro le decía que a el no le bastaba estar rodeado de mujeres porque, por así decirlo, nunca encontraba en ellas lo que quería. Pedro lo daba todo en sus relaciones, pero siempre se daba cuenta que nunca era correspondido como debiera por parte de la otra persona. El amor para el era "el todo" y a la vez "la nada". Igual que para Juan que día tras día esperaba su momento, su chica ideal, una chica que lo mirara como un hombre, no como un amigo, ese flechazo, ese amor platónico, por el que lo daría todo, pero sobretodo ese amor para toda la vida.

Mientras que Pedro vagaba buscando un amor de verdad, cansado de bonitas relaciones y tristes desenlaces, Juan buscaba lo mismo, pero de otra manera, algo que fuera para siempre, pero solo esperaba que ese amor no pasara por su puerta de largo ya que cuando encontrara ese amor le gustaría mantenerlo y no perderlo, para no tener que volver a eternizarse buscando otro...¿Pero llegaría alguna vez ese amor?

Como un mendigo por un trozo de pan, Juan se moría por aprovechar una migajita de amor de las que a Pedro le sobraban.

Una conclusión dura pero común, los dos tenían el corazón dolido y solitario. Tenían cubierta la parte del amor familiar, el amor amistoso, pero su corazón se resquebrajaba en la parte del amor carnal. Duro pero cierto. Ninguno encotraba lo que buscaba. La vida le sonreía en otras facetas pero no en esa.

Pedro siempre decía que en la vida hay que esperar, que ya llegara la ocasión.
¿Cual es final de esta historia? Ni los mismos protagonistas lo saben.
La vida misma lo dirá

Contador de visitas