¡¡Recordando un sueño!!
Pareciera que fue ayer pero hace ya dos y tres años de aquello...
Recordaba todavía fresco en su memoria ese aroma a incienso, a fe, a Dios, a miles de jóvenes y mujeres provenientes de todo el mundo con alegría, coraje y fuerza... Con ganas de divertirse con el alma y el corazón alegres porque Jesús estaba en ellos. Escuchando las palabras de aquel hombre anciano vestido de blanco.
Su primera experiencia había sido un año atrás en Fátima con un grupo que para el era lo mejor que se encontró en aquella ciudad charra a la que tanto añoraba. Por primera vez vio a aquel hombre de blanco rodeado de miles de fieles que le acompañaban. Gritos de júbilo en un día con sol y con lluvia, con una noche oscura iluminada a la luz de aquellas velas, una noche de silencio, de recogimiento, de oración. Y una mañana con un sol de justicia en la que el hombre de blanco y La Señora de Fátima presidian una hermosa celebración.
Un año después el hito histórico tuvo lugar en Madrid. Precedido de una semana de oración, de acogida, de compartir, por todas las ciudades y diócesis de España, en mi caso en León para desembocar y desembarcar todos juntos en Madrid. Solo pude estar 3 de los 7 días posibles, pero los viví de una manera especial... Aquel Viacrucis increíblemente montado por los pasos de la Semana Santa Española entre ellos mi Señor Jesús Nazareno de León. La Vigilia del Sábado en aquel remoto lugar de las afueras de Madrid y la posterior celebración del día venidero... Una celebración, una reunión de jóvenes que viene repitiéndose cada dos o tres años desde el año 1984 en el que un hombre de blanco y próxima mente Santo decidió preparar un encuentro de jóvenes católicos anivel mundial. Tres han sido as caras visbles del sucesor de San Pedro en los eventos de la JMJ, representante de Dios en la tierra, tres caras distintas, tres pensamientos, tres almas pero una sola esencia, la fe en Jesús.
Nunca olvidaré aquellos días de Agosto de 2011 que hoy han vuelto a mi memoria con mas fuerza que nunca por el inicio de la JMJ Rio 2013. Porque el hombre es débil y solo no es nada pero unido a los demás en el amor en Cristo y con la fuerza de Su Palabra el hombre lo puede todo. Por eso nunca olvidaré aquellos días porque 2.000.000 de corazones latían a la vez impulsados por la fuerza del Espíritu Santo y no hay fuerza más poderosa en este mundo que la humildad del Amor de Dios en nuestros corazones.
Himno JMJ Río 2013

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