Cuatro grandes amigas, cuatro grandes días
Pasó lista como correspondía en aquel parking alejado donde cenaron y se llevo a todo el grupo a aquella pequeña iglesia donde escuchaba misa todos los domingos. Entregó a los peregrinos a sus respectivas familias de acogida durante los siguientes cuatro días. Cuatro de ellas vinieron a parar a su casa. Llegó a la casa ilusionado por la llegada de sus cuatro nuevas amigas, cuatro personas con las que hablar pero en un primer momento no podia evitar verlas como cuatro extrañas, cuatro invasoras que se habían apoderado de su casa, de su baño y de su rutina diaria... A través de ellas había vuelto a ver la inmensidad del mundo, un mundo tan cercano como la vecina Francia y ala vez tan lejano como la mismísima Colombia. No las conocia de nada pero le cayeron bien desde el principio. Eran cercanas, cariñosas, alegres y afectuosas. Nunca faltó un 'Merci' o un 'gracias' en cualquier momento que fuera oportuno... Ellas cuatro habían llenado su casa no solo físcamente, sino también de alegría, habían hecho que los habitantes de aquella casa salieran de su rutina habitual sin dejar de hacer las mismas cosas que hacían un día cualquiera.
Fueron cuatro días inolvidables pero el tiempo pasó tan rápido como una ráfaga de aire, la misma ráfaga de aire que había hecho que su mundo representado en aquellas cajas de cartón durante aquella celebración se derrumbara y desvaneciera por momentos.. Como siempre llegó el día 'd' y la hora 'h' y después de unos días de ensueño todo volvía a la realidad. Lo que podía haber sido la continuidad al día siguiente en Madrid debía retrasarse tres días más... Aquel prado alegre y hermoso se había transformado en un prado triste y solitario...
El ruido de aquellos autobuses indicaba tristeza pero a la vez alelegría... La tristeza de la despedidaa pero la alegría de un posble reencuentro entre tanta gente unos días después...
Llegaba la hora de regresar a casa donde ya no quedaba nada mas que un par de habitaciones vacías pero llenas de recuerdos.... Aun se respiraba en ellas y también en el resto de habitaciones de la casa el dulce olor de aquellas cuatro mujeres que habían pasado de ser cuatro extrañas a ser cuatro grandes amigas con quien hablar, con quien seguir aprendiendo idiomas y con quien seguir recordando expreiencias inolvidables como la que había pasado y la que aun estaba por venir.... Y como ellas tan ta gente conocida en los ultimos días, tan gente que quedaba por conocer, tantos momentos vividos y tantos momentos que aun quedaban por vivir...
El dolor de la melancolia por lo que se fue y la alegría de la esperanza por lo que está por llegar... La zozobraa de la despedida y el sueño del rencuentro... Cientos, miles, millones de personas que como decía el amigo voluntario de Colombia 'No conoces de nada pero tienes esa sensación de que parece que los conoces de toda la vida....
Momentos, sensaciones, cariño, alegrías, too un cúmulo de sentimientos incomprensibles al razonamiento humano que solo pueden ser vistos, sentidos y explicados a través de una fe, mirando 'al Creador' aquel hombre Galileo que fue capaz de morir por la salvación de los hombres, aquel que nos dio la vida y aquel a quien nosotros matamos colgandolo de un madero que Él mismo abrazó voluntariamente para romper las barreras de la muerte y regalarnos la vida Eterna....
Es en estos momentos de unidad y amonía cuando se manifiesta la fuerza infinita del Espíritu y Dios se hace presente físicamente a través del amor, a través de los jóvenes que unidos se aferran a la fe para sentirse hermanos y cercanos entre sí.
Gracias Señor por hacer posible la felicidad de tantos jovenes.
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