Este es el blog de Fer, un blog cargado de romanticismo, sueños, pasión y sentimientos

Soy Fer, un chico tranquilo, algo tímido, moreno y con muchas ilusiones en la vida. Soy bohemio, romántico y soñador y me encantan los finales felices. Me gusta el fútbol, el tenis, la música romántica, ir al cine, las chicas guapas, etc

lunes, 8 de marzo de 2010

El triunfador derrotado

Por fin había triunfado. Había sido una de esas noches que había esperado durante años. Libre de ataduras salio de fiesta con sus amigos pensando en regresar pronto a casa porque al día siguiente madrugaba...

Llegó a casa, mas tarde que nunca, reventado, pensando en como se despertaría al dia siguiente, mas bien unas pocas horas después.... Llegó con la cabeza erguida y una sonrisa de triunfador, pero su yo interior no decía lo mismo. Pensó en volver con su mejor amigo bastante pronto (pues el no estaba pa muchos trotes) pero ironias del destino, una vez más (como cuando empezaban a salir) su amigo le convenció para quedarse un ratito más. Pero no era solo eso, como en aquellos tiempos (y a pesar de sus circunstancias) la noche se puso de cara y esta vez por una vez en su vida, sintió que el había sido el ganador.

Ella era amiga de otro de sus mejores amigos y ambos dos, habian tenido su cibermomento de gloría aquella tarde y venian cargados como escopetas de feria.... Por su parte, otro amigo más y otra chica más.... Una noche para 6.... Pero volviendo al tema, la chica se agarraba a él como sino existiera nadie más.... Sus manos descendían por su cuerpo, mitad fantasía, mitad realidad, y su otro amigo decidió un rato más tarde entrar en acción.... Pero pese a los jueguecitos, las bufandas, y sobretodo pese a su astucia de eterno seductor no era su noche...

Él entonces llegó a casa triunfante pero temeroso, quasi famoso delante de paparazzi, pensando en lo que había pasado. Sin embargo unas horas después no pensaba lo mismo. Se sentía feliz, seguia sintiendo lo mismo que unas horas atrás, pensando que había sido su gran noche (una noche no tan distinta a las demás pero si llena de sorpresas) pero a la vez se sentía derrotado, sentía en su cuerpo, que podía haber traicionado indirectamete a alguien que le queria mucho, pero sobretodo sentía que se había traicionado a él mismo, a su moral y a sus valores. Esto último era lo que más le dolía. En otro momentos y en otras circunstancias hubiese disfrutado del dulce sabor de la victoría sin preguntarse ni pensar más. Pero en este momento y con estas circunstanciás se sentía dolido. Era un sentimiento contradictorio.... Se sentía como el Sol entre las nubes feliz, triunfante y resplandeciente, pero sabiendo que había algo que turbaba su felicidad.....

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