Un verano atípico y doloroso
La verdad, es que en la vida, no siempre las cosas salen como se esperan. A veces empieza un día soleado y soleado termina o viceversa. Es facil y bonito cuando el día empieza gris y de entre las nubes sale un sol brillante y resplandeciente, pero cuando las nubes son las que se ponen por delante y te tapan el sol es muy dificil que el día levante y tendrás que esperar a otro día venidero con ese sol que añoras. Porque cuando las cosas van bien, siempre pueden ir a mejor, pero por desgracia cuando van mal, siempre pueden ir a peor. Ha sido un verano duro doloroso y estresante. La enfermedad de mi abuela, su muerte, la lesión jugando al fútbol, la llegada de tener que volver a elegir que hacer con mi vida. Solo me queda un atisbo de luz, en pensar en la gente que me quiere, en el bonito campamento de 10 días que disfruté como el que más, la celebración por adelantado de mi cumple con los colegas, pero siempre con la mirada perdida, con el pensamiento en León, en ese hospital, en la enfermedad de mi abuela, hasta que por desgracia se fue. Sin playa, sin descanso.... Una pena, pero asi es la vida y hay que sobreponerse. Ya vendrán tiempos mejores....
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home