La verdad de Laura
La verdad de Laura este era el título de una telenovela que hace unos tres o cuatro años pasó por España. Y así he titulado este post que habla como no de una chica con ese nombre.
Era martes, 7 de Febreo, 22:30 horas. A lo lejos el jardín de San Francisco, iba andando, acercándome a la parada del Bus. Allí estaba ella, Laura. Como casí, siempre, me recibió con un gran sonrisa en su boca y un bonito brillo en sus ojos que fue correspondido de igual manera en mi cara cuando la vi acercarse hacia mi y nos saludamos con los 2 besos tradicionales. Hacia frió yo acaba de venir de casa y para variar el bus que la acercaba a León desde San Andrés ya había pasado y ella estaba esperándome. Había llegado tarde, para variar. Ella, venía con cara de agotamiento, normal en una chica, que está luchando duro por sacar sus examenes en una no menos difícil carrera univeritaria. Llevaba a su espalda una mochila, con los libros y apuntes para ponerse de nuevo a estudiar hasta el alba de la mañana en el albéitar. Pero antes, decidió llamarme para ir a tomar un café. Había sido una tarde de odiseas movilísticas, pero al final de una serie de llamadas sin respuesta, por ambos lados, la suerte, decidió ponernos en contacto, para posteriormente irnos a tomar algo. Ella se sentía agobiada, tanto por exámenes como por ese tipo de problemas tontos que a todas las personas de nuestra edad, nos dan vueltas e indirectamente nos agobian. Entramos a un bar próximo al albéitar y tomamos unos cafés. Llevabamos desde octubre sin vernos y para variar el tiempo se nos pasó rápidamente. Cuando a punto estaba el bar de cerrar, decidimos, salir a pasear, a recordar cosas y momentos vividos desde que nos conocimos 5 años atrás. Me lo pasé genial, ella ha sido simpre una persona muy especial en mi vida como yo en la suya, o eso creo, pero hasta ahí, nada más. Sólo eso, nada más, no vale la pena jugarse una gran amistad, por intentar algo más. Cada vez que la veo, algo pasa por mi interior, algo distinto, algo que solo ocurre con ella. Finalizamos el paseo, y tras una larga despedida decidimos quedar más a menudo para tomar algo. Ella se fue al Álbeitar, pensando en sus estudios, en sus exámenes como es normal, mientras que yo me fui a casa, me eché a dormir, y mis ojos se cerraron pensando en ella, esperando una nueva ocasión para verla, y la noche se hizo corta y a las 7:50 sonó de nuevo el despertador. Esa es Laura, una gran chica, simpática, guapa, confidente, una amiga, algo más que una amiga, una gran amiga, y eso es una gran verdad...¡La verdad de Laura!
5 Comments:
puff!! no se yo si merezco tanto...
Muchas gracias por todo, por escuchar mis cuentos de niñita tonta, por quedar conmigo a horas intempestivas... en fin, q no se como me aguantas!! jeje.
Eres una gran persona y soy feliz por haberte conocido.
no necesito demostrar a nadie que de verdad soy laura porque la persona a quien dedique mi comentario anterior ya sabe que realmente soy yo.
Cada uno es libre de pensar lo que quiera pero el pescadero se esta equivocando un poco con uno de mis mejores amigos.
eres un gran amigo, y esto no es más q una muestra más de ello
gracias!
1 abrazo
de nada mereces eso y mucho más porque tu haces lo mismo conmigo, me dedicas tu tiempo y me escuchas. Besos preciosa
al final esto acaba en boda,se os ve una actitud... el amor...
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